olivos

El paisaje del Somontano retrata a la perfección la trilogía mediterranea; Cereal, vid y olivo. Si bien nuestra tierra es famosa en el mundo entero por sus vinos, hay motivos suficientes para pensar que pronto lo será también por sus aceites.

Los aceites del Somontano, de una excepcional calidad, son puro zumo de aceitunas sanas que conservan todas su vitaminas y antioxidantes naturales. La variedad de los olivos, el tipo de suelo en el que crecen, las características del terreno en el que se asientan, las circunstancias en las que han madurado las olivas, el cuidado con el que se haya realizado su recolección y molienda y el clima, imprimen un sello de identidad a cada aceite.

Durante la antigüedad ningún árbol fue tan útil, tan valioso, ni tan venerado como el olivo. Símbolo de la fertilidad, la belleza y la paz, prestaba sus ramas para la coronación de los vencedores en juegos pacíficos y en sangrientas guerras. Luz, medicamento, ungüento ritual, perfume, lubricante, constituía un alimento indispensable y el culto a los muertos era inimaginables sin él. El origen de su cultivo se pierde en el tiempo y su expansión se confunde con la de las civilizaciones mediterráneas.

Mas información en: www.aceitedelsomontano.org